Diagnóstico, Acción, Resultado. Tres etapas para transformar la incertidumbre de un conflicto con un banco, una inmobiliaria o un proveedor en una ruta de acción clara — con honorarios conocidos antes de empezar.
No sabes si tu caso tiene mérito. No sabes cuánto va a costar. No sabes cuánto va a durar. Y cada pregunta que haces suma minutos a una factura que no controlas. El Método DAR™ existe para eliminar exactamente esas tres incertidumbres.
En la primera reunión —siempre sin costo, sin cobro de hora— evaluamos el mérito real de tu caso. Si conviene, te explicamos la ruta. Si no conviene, te lo decimos abiertamente, aunque eso signifique no sumar un cliente.
Con el diagnóstico claro, presentamos la reclamación o demanda. Conoces tus honorarios por escrito antes de comprometerte y mantienes un canal directo y permanente con el estudio durante todo el proceso, sin burocracia de por medio.
Negociación o litigio hasta obtener el resultado concreto: devolución del dinero, anulación de la promesa, indemnización. Bajo un honorario mixto que incluye un bono de éxito alineado al resultado real obtenido.
Sin sorpresas y sin letra chica. Este es exactamente el recorrido, en el orden en que ocurre.
Cuéntanos en dos líneas qué te pasó. No necesitas tener documentos ordenados ni saber en qué área cae tu asunto.
Revisamos lo que nos envías antes de la reunión, para que ese tiempo se use en decidir, no en ponernos al día.
Presencial en nuestra oficina de Las Condes u online. Salimos de ahí con una respuesta clara: el caso tiene mérito o no lo tiene, y por qué.
Te enviamos por correo la estrategia y los honorarios detallados. Los revisas con calma, sin presión y sin que corra ningún reloj.
Si aceptas, comenzamos. Sabes en qué etapa está tu asunto en todo momento y hablas siempre con quien lo conoce a fondo.
Devolución del dinero, anulación de la promesa, indemnización o el resultado que corresponda. El bono de éxito se paga sobre lo efectivamente recuperado.
Cinco diferencias concretas frente a las alternativas que ya evaluaste.
En lugar de aceptar cualquier asunto para facturar, decimos la verdad desde la primera reunión, incluso cuando esa verdad implica perder al cliente.
Nicolás trabajó 8 años en grandes estudios jurídicos, con experiencia atendiendo bancos. Sabemos cómo piensa y cómo se defiende la contraparte.
Las grandes firmas cobran por hora desde la primera llamada, lo que hace que el cliente lo piense dos veces antes de preguntar algo. Aquí no.
En muchos estudios el socio recibe al cliente y luego el caso queda fuera de su radar. Aquí el socio que te recibió sigue dirigiéndolo y respondiendo por él, con el equipo trabajando bajo su supervisión.
El estudio ha crecido desde 2016 casi exclusivamente por recomendación de clientes satisfechos. Eso no es casualidad: es consecuencia del proceso.
La primera etapa del Método DAR™ existe para que decidas con información, no con miedo.